EPISODIO 57 – La traducción y el humor

La profesión del traductor muchas veces puede ser algo solitaria. Sin embargo, no tiene por qué serlo. La tecnología y las redes sociales cada vez nos acercan más a otros colegas y nos permiten compartir nuestras experiencias y conocimientos. En el episodio de hoy, entrevistamos a Scheherezade Surià, quien con su blog, En la luna de babel, construyó una gran comunidad de personas unidas por el amor por los idiomas.

Scheherezade Surià estudió Traducción e Interpretación, cursó un posgrado de Traducción Literaria y un máster en Traducción Audiovisual. Trabaja de forma habitual con agencias y editoriales, y tiene un amplio bagaje en la traducción especializada literaria y audiovisual del inglés al español y al catalán. Es traductora autónoma desde 2005 y lleva traducidos unos cuarenta libros de temática muy diversa, ha subtitulado decenas de películas y recientemente también traduce para doblaje.

En su blog, Scheherezade da su opinión sobre la profesión y comparte recursos de lengua y traducción que han demostrado ser de mucha utilidad para los traductores. En cuanto a cómo surgió la idea de crear un blog, ella confiesa que la motivación no fue suya, sino que una profesora se lo recomendó. En un principio, no tenía muy en claro qué forma debía darle al blog ni a quién podría interesarle lo que ella tuviera para contar. Sin embargo, cuando abrió su cuenta en Twitter, vio que allí había una gran comunidad de traductores y se dio cuenta de que había encontrado su público. Las primeras entradas eran sencillas, pero a medida que la gente empezó a comentar, compartir e interactuar con su contenido, se fue animando a publicar más entradas y a profundizar más en los temas.

A pesar de que llevar adelante un blog y ser activo en las redes requiere una buena cantidad de tiempo, Scheherezade disfruta mucho haciéndolo y admite que “siempre aprendes mucho de quien te lee y quien te comenta”. A veces, cuando alguna noticia o suceso en el mundo de la traducción la inspira, escribe entradas en tan solo media hora. Otras veces, le llevan más tiempo porque incluye imágenes, referencias, ejemplos, etc. La publicación e interacción en las redes sociales también le demanda bastante tiempo, pero suele hacerlo cuando se toma pausas de su trabajo. Reconoce que para mantener el equilibrio entre la actividad laboral y la actividad en las redes hay que ser muy organizado, “si no, no hay manera”.

En lo que respecta a cómo ve al traductor del futuro, Scheherezade confiesa que deberemos tener una gran capacidad de adaptación, pero es muy optimista. Para ella, “las maquinitas no lo pueden hacer todo y necesitan la sensibilidad que tiene un traductor”.

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